Cómo trabajamos
Un proceso de cinco etapas, pensado para no apurar decisiones
La transformación digital de una empresa tradicional no es un proyecto de sistemas. Es un proceso organizativo que conviene atravesar con etapas claras y puntos de decisión definidos.
Relevamiento inicial
Conversamos con las personas que efectivamente ejecutan cada proceso, no solo con quienes lo diseñaron en su momento. Buscamos entender atajos, excepciones y cuellos de botella reales.
Mapa de procesos y prioridades
Ordenamos lo relevado en un mapa visual que muestra dónde está el mayor consumo de tiempo y dónde un error humano tiene más impacto sobre el resultado final.
Comparación de alternativas del mercado
Buscamos herramientas existentes que resuelvan cada necesidad priorizada. Documentamos ventajas, límites y costo estimado de al menos dos o tres opciones por cada área.
Recomendación y plan de adopción
Presentamos un informe con la alternativa o combinación de alternativas que consideramos más razonable, junto a un cronograma de implementación por etapas.
Acompañamiento y ajuste
Durante las primeras semanas de uso solemos acompañar al equipo para resolver dudas prácticas y ajustar configuraciones que no se detectan hasta el uso cotidiano.
Criterios de evaluación
Qué variables pesan en cada recomendación
No existe una fórmula única. Sin embargo, hay cinco variables que aparecen en prácticamente todos los diagnósticos que realizamos, con distinto peso según el caso.
- Tamaño del equipo y estructura organizativa actual
- Sector de actividad y regulaciones específicas aplicables
- Presupuesto disponible, tanto inicial como de mantenimiento
- Nivel de familiaridad del equipo con herramientas digitales
- Compatibilidad con sistemas que la empresa ya utiliza
Duración estimada
Procesos que se adaptan al ritmo de cada empresa
El relevamiento inicial suele extenderse entre dos y cuatro semanas, según la cantidad de áreas involucradas. La etapa de comparación de alternativas y elaboración del informe agrega un período similar. El acompañamiento posterior a la implementación varía según la complejidad de la herramienta elegida y la disponibilidad del equipo interno para adoptarla.
Preferimos plazos conversados caso a caso antes que cronogramas estándar que no reflejan la realidad de cada organización.
¿Querés entender si tu empresa está lista para este proceso?
Una primera conversación no implica compromiso. Sirve para ver si el momento y el alcance tienen sentido.
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